02 de octubre de 2026
El mercado energético vuelve a situarse en un escenario de elevada incertidumbre. Después de unos meses en los que consumidores, empresas y comunidades de propietarios han podido encontrar ofertas especialmente competitivas, septiembre está mostrando un cambio de tendencia que obliga a analizar con mucha más atención cuándo contratar, qué modalidad elegir y durante cuánto tiempo asegurar un precio.
No estamos ante una situación en la que exista una única respuesta válida para todos los suministros. Precisamente ahora, la estrategia energética cobra más importancia que nunca.
El gas ha cambiado de escenario en pocas semanas
Uno de los indicadores que mejor refleja lo que está ocurriendo es el mercado mayorista del gas.
Según los datos oficiales de MIBGAS, a finales de agosto el mercado descontaba precios sensiblemente inferiores a los que hemos visto durante septiembre. El 31 de agosto, por ejemplo, el producto de octubre se situaba en 69,17 €/MWh y el invierno 2026 en 67,63 €/MWh.
A mediados de septiembre la situación había cambiado de forma significativa. El 14 de septiembre, MIBGAS situaba octubre en 82,33 €/MWh, el primer trimestre de 2027 en 82,53 €/MWh y el invierno 2026 en 82,33 €/MWh.
Es decir, en apenas dos semanas el mercado pasó a valorar de forma mucho más cara el gas para los meses inmediatamente posteriores.
Este movimiento es especialmente importante porque el precio del gas continúa teniendo una influencia directa sobre el mercado eléctrico, especialmente en aquellas horas en las que las tecnologías térmicas son necesarias para cubrir la demanda.
La electricidad también refleja la tensión del mercado
La evolución del mercado eléctrico durante septiembre confirma que estamos atravesando un periodo de fuerte volatilidad.
El 11 de septiembre, el precio medio del mercado diario español alcanzó los 144,50 €/MWh, con horas que llegaron hasta los 250,01 €/MWh.
El 27 de septiembre, el mercado diario se situó en 113,65 €/MWh, con un máximo horario de 210,26 €/MWh.
Pero quizá todavía más significativo sea observar qué está descontando el mercado para los próximos meses.
En los datos de OMIE correspondientes al 24 de septiembre, el contrato base para octubre de 2026 se situaba en 133,20 €/MWh, mientras que el cuarto trimestre de 2026 alcanzaba 141,35 €/MWh. Para el conjunto de 2027, el mercado mostraba 87,90 €/MWh.
Esto dibuja una curva muy interesante: el mercado está mostrando mucha más tensión para el corto plazo que para horizontes posteriores.
¿Qué podemos esperar este otoño e invierno?
Los próximos meses presentan varios factores de incertidumbre.
La llegada del frío incrementará previsiblemente la demanda de gas para calefacción y puede elevar también la demanda eléctrica. A ello se suma la evolución del mercado internacional del gas, la disponibilidad de GNL, la situación geopolítica, las temperaturas y la producción renovable.
España parte además de un escenario de demanda eléctrica creciente. En agosto, la demanda nacional aumentó un 2,4 % interanual, corregidos los efectos de temperatura y laboralidad, mientras que en los ocho primeros meses de 2026 acumuló un crecimiento del 1,7 % en términos ajustados. Al mismo tiempo, las renovables representaron el 53,6 % de la generación eléctrica española en agosto, un factor cada vez más determinante en la formación de precios.
Por todo ello, el otoño y especialmente el invierno pueden continuar presentando episodios de precios elevados y una volatilidad importante.
Esto no significa que los precios vayan a subir de forma continua. Habrá días, semanas e incluso periodos con correcciones. El problema es precisamente la dificultad para anticipar la duración y magnitud de esos movimientos.
¿Y a medio y largo plazo?
Aquí el escenario cambia.
Los mercados de futuros muestran actualmente precios inferiores para horizontes más alejados. En gas, por ejemplo, MIBGAS reflejaba el 15 de septiembre un precio de 78,13 €/MWh para el invierno 2026, frente a 52,56 €/MWh para el verano de 2027 y 47,89 €/MWh para el invierno de 2027.
En electricidad sucede algo parecido: los productos de corto plazo presentan actualmente una prima importante respecto a 2027.
Pero debemos interpretar estos datos correctamente: los mercados de futuros no son una garantía de cuál será el precio real dentro de varios meses. Son la valoración que hace el mercado hoy con la información disponible.
Y esa valoración puede cambiar rápidamente, como precisamente hemos comprobado durante septiembre.
¿Precio fijo o indexado?
Esta es probablemente una de las preguntas que más recibimos actualmente.
Y la respuesta es: depende del suministro.
Un precio fijo competitivo puede aportar estabilidad y proteger frente a nuevas subidas, especialmente en empresas, comunidades de propietarios o consumidores con un volumen energético importante.
Sin embargo, contratar un precio fijo elevado durante un periodo excesivamente largo también puede impedir beneficiarse de una futura bajada del mercado.
Por otra parte, una tarifa indexada permite seguir la evolución del mercado y aprovechar las bajadas cuando se produzcan, pero obliga al consumidor a asumir también los periodos de subida.
Por eso, en el escenario actual no recomendamos tomar decisiones únicamente mirando el precio del kWh de hoy.
Hay que estudiar el consumo anual, la curva de consumo, las potencias contratadas, la duración del contrato, posibles permanencias o penalizaciones, los costes añadidos y, sobre todo, el momento de mercado en el que se realiza la contratación.
Ahora más que nunca, gestionar la energía no consiste únicamente en buscar una tarifa barata
El mercado energético ha cambiado.
Una oferta excelente hoy puede dejar de estar disponible mañana. Y una oferta aparentemente económica puede no ser la mejor decisión si obliga a permanecer durante varios años en unas condiciones que posteriormente dejan de ser competitivas.
Por eso nuestro trabajo como gestores energéticos no termina cuando se firma un contrato.
En Gestor Energético JCRUZ analizamos el mercado y las ofertas disponibles entre diferentes comercializadoras, revisamos consumos y potencias y realizamos un seguimiento de los suministros para valorar cuándo interesa mantener, renegociar o cambiar las condiciones contratadas.
Trabajamos con hogares, autónomos, empresas y comunidades de propietarios, porque cada suministro necesita una estrategia diferente.
Nuestra recomendación ante la situación actual
No actuar por miedo, pero tampoco permanecer inmóvil.
Si un contrato está próximo a vencer, si una comercializadora ha comunicado una renovación con precios superiores o si hace tiempo que no se revisan las condiciones del suministro, este es un buen momento para analizarlo.
El objetivo no debe ser adivinar exactamente qué hará el mercado —algo que nadie puede garantizar—, sino tomar decisiones que permitan controlar el coste energético y reducir la exposición a movimientos desfavorables.
Gestor Energético JCRUZ
Cuidamos tu energía. Cuidamos tu economía.
Seguimos el mercado para que nuestros clientes no tengan que hacerlo.